La evaluación de la actuación policial en México ha girado en torno a aspectos relacionados con su efectividad en el combate al crimen. El marco de referencia dominante que ha guiado esta forma de actuación ha sido el enfoque disuasorio, el cual prioriza la reacción a los actos delictivos y que, en América Latina, ha sido empleado por varias corporaciones policiacas con estilos (semi)militarizados.
Dichas prioridades instrumentales, enfocadas en ‘los resultados’ o en el despliegue de policías y patrullas en calles, se refleja en los datos oficiales que financia el gobierno federal. Por ejemplo, la ENVIPE incluye preguntas del tipo: «¿Qué tan efectivo considera el desempeño de la policía (estatal / municipal)?». Sin embargo, como se mencionó en la entrada anterior aquí (https://bit.ly/2RoiSKl), la ‘efectividad’ no es suficiente para satisfacer los objetivos de las fuerzas policiales, entre los cuales destacan la obtención de la confianza de la ciudadanía y la construcción de una colaboración cercana entre ambas partes.
El estudio de los aspectos normativos en México ha pasado desapercibido entre la comunidad de investigadores. Apenas en la última década han surgido algunos estudios que analizan la relación entre ciertos aspectos ‘afectivos’ (ej. Miedo al crimen, trato justo, sensación de seguridad) y la confianza policial. La cooperación (o colaboración) ciudadana con la policía ha sido aún menos estudiada. Estos aspectos merecen atención pues, de acuerdo con la evidencia disponible en países con distintos niveles de desarrollo, el comportamiento de la policía podría tener un impacto considerable en la obtención de confianza y cooperación de la ciudadanía.
Asimismo, el estudio de dichos atributos policiales es relevante en el marco de la evaluación y rendición de cuentas de los gobiernos locales. Estos son los responsables inmediatos de la seguridad pública en el país, debido a su cercanía con la ciudadanía. Precisamente, el objetivo de esta entrada es ofrecer algunos indicadores sobre aspectos normativos del desempeño de las fuerzas policiales metropolitanas en Nuevo León.
La plataforma de datos ‘¿Cómo Vamos Nuevo León?’
La plataforma de datos ‘¿Cómo Vamos Nuevo León?’ ofrece dichos indicadores. A diferencia de la ENVIPE, los datos son representativos para los municipios metropolitanos de Nuevo León en sus cuatro ediciones de 2016 a 2019. Desde el diseño muestral de la encuesta para la recolección de los datos y hasta su posterior análisis, dicha organización contó con la asistencia técnica de un equipo de investigadores de la de la Facultad de Economía (FAECO) de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Además, obtuvo el “Reconocimiento como una de las mejores prácticas de monitoreo y evaluación” del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) en 2019. También ha sido premiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y por el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI). Los datos de las cuatro ediciones de la encuesta están disponibles aquí (https://bit.ly/3afGo51).
Confianza en la policía
Desde 2016, la encuesta ‘¿Cómo Vamos Nuevo León?’ ha medido los niveles de confianza en las corporaciones policiacas municipales. La Gráfica 1 abajo muestra, el comparativo de promedios anuales (2016-2019) en una escala de confianza del 0 al 10 para nueve municipios metropolitanos. Santiago y Cadereyta fueron excluidos, ya que la mayor parte de sus zonas urbanas –incluyendo sus cabeceras municipales– no son adyacentes a la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM). La calificación más alta es menor a 9, lo cual se refleja en la escala.

Las corporaciones que han recibido las mejores evaluaciones son San Pedro y San Nicolás. Es interesante observar que Monterrey y Escobedo también han mantenido niveles considerables de confianza en la policía, aunque el primero ha tendido ligeramente a la baja desde 2017 mientras que el segundo se ha mantenido más estable. Aún así, no está del todo claro –salvo San Pedro– cuál ha sido la tendencia en la confianza policial durante los cuatro años considerados.
La Gráfica 2 abajo ofrece una versión más ‘sintetizada’ con los promedios del cuatrienio para los nueve municipios. Se observa la misma historia: San Pedro y San Nicolás en los primeros lugares, seguidos de Monterrey y Escobedo –estos últimos empatados. En este punto se distinguen claramente tres municipios punteros que, como señala Cómo Vamos Nuevo León, también son los que poseen mayores recursos en la ZMM, acompañados de un municipio más ‘periférico’ con menos recursos y que aún así ha logrado que su fuerza policial se coloque entre los primeros lugares. Algo similar ocurriría con Guadalupe, aunque debido a la caída considerable que sufrió la evaluación de su corporación en 2018 (Gráfica 1), se coloca en quinto lugar de los promedios cuatrianuales.

La Gráfica 3 ofrece un panorama algo sorpresivo. San Pedro otra vez ocupa el primer lugar, con 70% o más de los encuestados que confía en su policía. Hasta aquí no hay sorpresas. Lo interesante es que, en todos los demás municipios, excepto Escobedo, las cifras han fluctuado considerablemente de 2017 a 2019 (la encuesta de 2016 no incluyó esta pregunta). En dicho municipio, la proporción de encuestados que confía en su policía no ha variado en más de cuatro puntos porcentuales, logrando un 46.6% en promedio. En cambio, en San Nicolás y Monterrey que se encuentran entre los primeros lugares, se observa una disminución importante en la proporción de encuestados que confía en sus respectivas corporaciones.

Cooperación con la policía
Una de las novedades que la encuesta ‘¿Cómo Vamos Nuevo León?’ introdujo en 2018 y que aporta valor a la evaluación policial es la pregunta sobre la ‘colaboración ciudadana con la policía para reducir la incidencia delictiva’. La Gráfica 4 abajo muestra las proporciones de encuestados en cada municipio que perciben que dicha colaboración existe. De forma similar a las cifras sobre confianza policial, San Pedro y San Nicolás ocupan los primeros lugares. En 2019, García se ubicó en el tercer lugar, seguido de Escobedo, aunque este último subiría una posición si se toman los promedios bianuales.

El trato justo de la policía
La gran mayoría de los estudios sobre justicia procedimental (discutida en la entrada anterior) han demostrado que el ‘trato justo’ influye positivamente en las percepciones de la gente sobre la legitimidad de la policía. No solo eso, sino que la influencia conjunta del trato justo y la legitimidad policial es clave en la obtención de confianza y cooperación ciudadanas. Si esto también es verdad para las fuerzas policiacas en la ZMM, debería haber algún grado de consistencia de las cifras sobre confianza y cooperación con aquella sobre el trato que la policía le brinda a la ciudadanía.
La edición 2018 de la encuesta incluyó la pregunta sobre el ‘trato respetuoso’ que la policía le da a la gente, la cual aporta valor al análisis de los aspectos normativos. La Gráfica 5 abajo muestra las proporciones de los encuestados en cada municipio que perciben un trato respetuoso de su policía. San Pedro y San Nicolás, otra vez entre los primeros lugares, alcanzan niveles superiores al 70% en ambos años. Llama la atención que Escobedo ocupó el primer lugar en 2018 (con 76%) y el cuarto en 2019; que otros municipios igualmente con menos recursos, como García y Guadalupe, lograron repuntes importantes en el segundo año; y que Monterrey sufrió una caída de 10 puntos porcentuales en el bienio.

Breves conclusiones
Este análisis gráfico sugiere una cierta consistencia entre los niveles de trato justo y los resultados esperados respecto a la confianza y la cooperación de la ciudadanía. Se observa también que hay municipios con menos recursos que otros y que han logrado mejores evaluaciones de sus fuerzas policiales.
A la fecha, sigue predominando entre muchas corporaciones policiacas la visión de que la percepción de la gente no es relevante porque no necesariamente coincide con el trabajo de las policías en la realidad. En el mejor de los casos, dicha visión está incompleta. Los estudios internacionales, e incluso la escasa evidencia disponible en México, han demostrado que la percepción ciudadana en torno a la confianza policial es fundamental para propiciar la colaboración con la policía en la prevención y la reducción del crimen.
En la siguiente entrada se explorará más a profundidad la asociación del ‘trato justo’ de la policía con la confianza y la cooperación ciudadanas. Además, se analizará su relación con ‘sensación de seguridad’ que las fuerzas policiales producen entre las personas de sus respectivos municipios, ya que esta es otra de las bondades documentadas en la investigación realizada en otros países.











